La Panna cotta o “nata cocida” es un postre sencillo y delicioso, típico de las regiones del norte de Italia, las mayores productoras de leche.
La mezcla dulce y ligeramente ácida de la fruta combina fenomenal con la cremosidad y textura de la nata cuajada.
He usado la receta de Pana cotta ligera de fresas del blog
Mi dulce tentación. Por cierto una auténtica delicia para los sentidos, lleno de propuestas dulces tentadoras y repletito de color.En un principio pensé hacerlo solo de cerezas, pero al final la mezcla que mas gusto y los colores rojos mas bonitos de la salsa fueron los de mezclar cerezas, fresas y frambuesas.
Receta para 6 vasitos ( reciclados de los envases de yogur):
Panna cotta
- 135 ml de nata
- 420 ml de leche
- 70 grms de azúcar
- Una pizca de vainilla en polvo
- 4 hojas de gelatina (mirar las indicaciones del fabricantes porque según el tamaño puede variar)
Salsa de frutos rojos
- 250 gr. de frutos rojos (cerezas, fresas,frambuesas...)
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de zumo de limón
Elaboración:
Remoja en agua fría las hojas de gelatina.
Poner en un cazo la nata, la vainilla, la leche y el azúcar calentándolo a fuego bajo. No debe hervir.
Escurrir la gelatina y añadir a la preparación caliente, hasta que se disuelva completamente.
Disponer en los vasitos y meter en el frigo para que se enfríen ( al menos 5 horas)
Elaboración con Thermomix:
Remoja en agua fría las hojas de gelatina.
Poner en el vaso la nata, la vainilla, la leche y el azúcar. Programa 12 minutos 90º y velocidad 1. No debe hervir.
Escurrir la gelatina y añadir a la preparación caliente.
Programar 2 minutos, temperatura 90º y velocidad 2.
Disponer en los vasitos y meter en el frigo para que se enfríen ( al menos 5 horas)
En el momento de servir triturar la fruta junto con el azúcar y el limón y colocarlo sobre la panna cotta.
Colocar la galletita.
¡ Ah! y para las galletas de mantequilla, he vuelto a usar
galletas de Libe (es que están tan buenas...)
Casi se me olvidaba... con unas pajitas te puedes ayudar para perforar los circulitos en los que meter el cordón.